Alimentación consciente: Mucho más que una moda

Alimentación consciente que no es otra cosa que pensar un poco antes de ponerse a comer como una loca.

¿Qué pasa si vas con hambre al supermercado? Que echarás en el carrito de la compra lo primero que veas

Alimentarse de forma consciente significa adquirir una nueva relación con la comida dándole el valor de proporcionarte salud y vitalidad, mucho más que saciar de forma impulsiva y momentánea el hambre.

Puede parecer un poco complicado el pararse a pensar:

-¿Qué voy a comer?

-¿Qué aportará a mi cuerpo?

-¿Qué siento que necesito?

Te recomiendo un libro estupendo de Suzanne Powell para aprender, de una vez por todas, los nutrientes que nuestro organismo necesita para tener salud y vitalidad.

De forma muy resumida, la clave está en escuchar más nuestro cuerpo y lo que nos pide en cada momento.

¿Antojo de pipas calabaza? Tu cuerpo necesita ZINC

¿Ganas de un buen chuletón? Tu cuerpo te está pidiendo HIERRO

¿Necesidad de ensalada? Quieres vitaminas y desintoxicar un poco

Pero ¡ojo! muchos de nosotros pasamos la mayor parte de nuestro día pensando en la comida (¡Instagram no ayuda!). Y, debido a eso, nuestros cuerpos (y mentes) son engañados y piensan que necesitamos comida”, como advierte Keri Glassman, nutricionista y fundadora de ‘Nutritious Life

La experta  aconseja evaluar nuestro “Cociente de hambre” para averiguar si realmente tenemos hambre de verdad y de esta forma, evitar el picoteo entre horas.

¿Y qué nos hace descontrolar nuestro apetito? Como Dice María Palmero, de El Confidencial:

-Dormir mal: la alteración del sueño descontrola las hormonas que controlan el apetito además de producir atracción por los azúcares

-Estar deshidratado: Tener sed puede producir sensación de hambre. Así que cuando tengas sed bebe primero un vaso de agua para comprobar si sigues teniendo hambre.

-Tomar carbohidratos refinados: Alteran el apetito porque son adictivos y no sacian de la  misma forma que las proteínas y las grasas.

-El alcohol: Estimula el apetito y deshidrata

-El stress: Hace que nuestro cuerpo segrege adenalina y cortisol, dos hormanas que ponen al organismo en estado de alerta generando más sensación de hambre.

-Comer pocas proteínas y grasas: Ya que son las que mayor poder saciante tienen. Se recomiendan aguacates, aceite de oliva y frutos secos.

Y no olvides la sobreexcitación de ver fotos continuamente por redes sociales mostrando platos apetitosos y exquisitos. La mente no puede evitar enviar estímulos al estómago cuando ve una imagen que le atrae,  aunque no haya necesidad de comer. Así que ya sabes: Si estás a dieta o no quieres engordar, evita mirar Instagram en determinadas horas. No te queda otro remedio.