“Tita, la suerte no existe. Ni la buena suerte, ni la mala suerte”.

Me gusta la sabiduría de los niños. Son mágicos. Yo pregunto, y mi sobrino responde. Y cuando espero que me conteste: “Claro, Tita, vas a tener mucha suerte” porque es lo que quieres oír, me llevo una respuesta que me hace pensar y mucho.

“La suerte no existe. Ni la buena suerte ni la mala suerte. Es lo que tú creas. Si crees que vas a tener buena suerte, la tienes. Si crees que vas a tener mala suerte, pues tienes mala suerte. Todo está en tu cabeza según lo que tú pienses”.

Y, entonces los amuletos, ¿funcionan?

“Pues no te lo acabo de explicar, que no te enteras. Si piensas que el amuleto te va a dar buena suerte, tienes buena suerte. Pero el amuleto no hace nada, es bonito, pero no hace nada. Es lo que tú creas”