¬ŅPor qu√© tanto secretismo en torno a la sabidur√≠a celta?

Los celtas fueron un pueblo enigmático y misterioso, del que se ha escrito mucho y que dejaron muchos símbolos de su faceta espiritual. Los filósofos y teólogos celtas (llamados los druidas, en la cultura popular magos y hechiceros ) fueron llamados sabios de los árboles. La mentalidad de ellos era muy distinta a la que tenemos en la cultura moderna. Para un druida todas las cosas están interrelacionadas y dependen unas de otras. Uno no puede hacer algo sin que ello tenga repercusión en el todo. La naturaleza es un ser vivo en sí misma, y cada planta, cada animal es parte de ella y debe ser cuidada y respetada. La sociedad moderna usa todo para su beneficio, de manera indiscriminada, causando gran desequilibrio y caos; en la conciencia druídica eso es inconcebible, puesto que lo que importa es la unidad, no el interés individual. No se consideraba la tierra como propiedad del hombre ni a lo seres que la habitaban como inferiores, sino como seres que comparten la vida con uno, que tienen su sitio justo en el mundo y valen por sí mismos, no como un recurso más.

               * Leyenda de Patones de Arriba, municipio de Torrelaguna (Madrid), con fuerte tradición celta.

Si algo destaca de la cultura celta, es la conexi√≥n tan fuerte con la naturaleza. Para los celtas era un crimen da√Īar un √°rbol o a un animal. Cuando era necesario por ejemplo usar la madera de un √°rbol, no se cortaba as√≠ sin m√°s sino que implicaba previamente todo un ritual que llevaba a ponerse en comunicaci√≥n con el esp√≠ritu del bosque y del √°rbol, pedir su permiso para usarla para una causa justa y prometer as√≠ mismo retribuir lo tomado de alguna forma.

Un druida era un guardián del bosque en todo momento y su alma estaba en comunicación con todos los seres que lo habitaban. Respetaban la naturaleza y mantenían la armonía con ella.

Circulo Celta del Arraigo (un ritual para honrar la naturaleza y conectar con ella)

Amanezco hoy
por la fuerza del cielo, la luz del sol,
el resplandor de la luna,
el esplendor del fuego,
la velocidad del rayo,
la rapidez del viento,
la profundidad del mar,
la estabilidad de la tierra,
la firmeza de la roca,
Amanezco hoy
por la fuerza secreta de Dios que me guía.

Comparto con vosotros un p√°rrafo extra√≠do del Libro ‚ÄėANAM CARA‚Äô de John O¬īDonohue, tambi√©n conocido como el Libro de la Sabidur√≠a Celta.

‚ÄúSe te envi√≥ a una forma de destino que te permitir√≠a expresar el don singular que traes al mundo. Cada persona tiene un destino singular. Cada uno debe hacer algo que nadie m√°s puede. Si otro pudiera cumplir tu destino, ser√≠a √©l quien ocupar√≠a tu lugar y t√ļ no estar√≠as aqu√≠. Es en lo m√°s profundo de tu vida donde descubrir√°s la necesidad invisible que te trajo aqu√≠.

Cuando empiezas a desentra√Īarlo, tu don y la capacidad de emplearlo cobran vida. Tu coraz√≥n se acelera y la urgencia de vivir reaviva la llama de tu creatividad. Si puedes despertar este sentido del destino, entras en consonancia con el ritmo de tu vida‚ÄĚ.