Cuando viajas para huir y no para disfrutar, ¡Stop!

Viajar es para mí como respirar, una auténtica necesidad vital. Esto es difícil de explicar a quienes no lo sienten así, por muchos argumentos que utilices. Porque viajar te hace vivir muchas vidas en una y te permite ampliar tus conocimientos y tu visión de las cosas desde diferentes perspectivas.

Y cómo se disfrutan los viajes. Seguro que has oído alguna vez eso que dicen que todos los viajes tienen 3 subviajes dentro de uno:

-Cuando los planeas (esos preparativos e ilusiones antes de  realizarlos)

-Cuando los realizas (llegas por fin al destino planeado)

-Cuando los recuerdas (al quedar grabados en tu memoria y en tu alma)

Ahora bien, cuando viajamos por huir y no para disfrutar o experimentar: ¡Stop!

Creo que a todos nos ha pasado alguna vez que viajamos para escapar de la realidad y entonces descubrimos que por muy lejos que nos vayamos, aunque sea a la otra punta del hemisferio, los recuerdos nos persiguen y las preocupaciones con las que partimos de viaje nos acompañan.

Entonces, párate a pensar, por qué necesito salir corriendo, de qué quiero huir y sé valiente y afrontaló. Y viaja para disfrutar.

Alguien me dijo una vez “Everybody has little problems” (que viene a decir que todo el mundo tiene problemitas) y la única forma de disfrutar es aceptar las situaciones que se presentan. Quizás no puedas cambiarlas pero sí puedes cambiar la actitud con la que las miras.

*Cada vez, hay más mujeres que viajan solas. Reconozco que yo soy de viajar en grupo, necesito ese compartir con alguien conocido al acabar el día, pero para aquellas más aventureras, existen cada vez más agencias especializadas para inspirarte.