Las monta√Īas siguen all√≠

‚ÄúEl 22 de diciembre de 1972, el mundo descubri√≥ que 16 de los 45 pasajeros del avi√≥n de la Fuerza A√©rea Uruguaya, que se hab√≠a estrellado en los Andes diez¬† semanas antes, permanec√≠an con vida‚ÄĚ.

Este hecho conmocionó al mundo. Era asombroso que en condiciones adversas, sin comida y soportando todo tipo de retos, estos hombres consiguieran sobrevivir haciendo lo inimaginable por salir de los Andes.

Creo realmente que habr√≠a que preguntar a las monta√Īas para poder saber con certeza lo que all√≠ se vivi√≥. Cada uno de los supervivientes tiene una historia que contar, ya que cada uno lo vivi√≥ ‚Äúa su manera‚ÄĚ.

Pedro Algorta lo relata en este libro ‚ÄúLas monta√Īas siguen all√≠‚ÄĚ no como algo heroico sino como el af√°n de sobrevivir 24 horas m√°s. ‚ÄúSi nos hubieran dicho que ten√≠amos que aguantar diez semanas no hubi√©semos podido sobrevivir; pero d√≠a a d√≠a el reto era diferente, un d√≠a m√°s que hab√≠a que mantenerse con vida‚Ä̬†

Pedro, es un se√Īor con una mirada profunda que recoge el cari√Īo de aquellos que saben penetrar en su coraz√≥n y que le ayudan a dar calor a su alma, ese alma que se qued√≥ helada aquel 22 de diciembre. En sus palabras se aprecia la humildad de quien no se siente especial a los dem√°s s√≥lo por haber sobrevivido. ‚ÄúCualquiera de ustedes en esas circunstancias hubiese hecho lo mismo‚ÄĚ. √Čl considera que en la vida de cada d√≠a hay tantos obst√°culos como los que ellos tuvieron en los Andes o m√°s. Y la vida es as√≠, ir subiendo monta√Īas.

Todo el mundo le pregunta qu√© aprendi√≥ y √©l dice que casi nada, el verdadero aprendizaje lo da la vida, hayas estado en los Andes o no, pero desde luego lo que ten√≠a una gran fuerza para mantenerse con vida era ‚Äúvivir el momento‚ÄĚ, lo m√°s importante eran cada 24 horas, rodeados por la incertidumbre de qu√© va a pasar ma√Īana. Durante 35 a√Īos fue incapaz de hablar p√ļblicamente del tema. Prefiri√≥ desviar la atenci√≥n hacia otro lado, pero hace unos a√Īos la monta√Īa le pidi√≥ que le prestara atenci√≥n y se decidi√≥ a contar su historia, por dar su visi√≥n, que sent√≠a que era diferente a la de otros compa√Īeros y merec√≠a la pena ser contada.

Me gusta la sinceridad de un hombre que reconoce que no eran mejores que el resto de los mortales, sino que estaban en una situaci√≥n l√≠mite. ‚ÄúCada uno quer√≠a salvarse por s√≠ mismo, pero nadie se pod√≠a salvar solo. El instinto de supervivencia dec√≠a que como grupo ten√≠an m√°s posibilidades de salir. Por eso trabaj√°bamos como equipo, porque juntos ten√≠amos m√°s posibilidades de salir‚ÄĚ

Presentación del libro en Madrid

‚ÄúSiento que muchas veces en nuestra vida estamos perdidos, no sabemos hacia d√≥nde tenemos que ir y, sin embargo, tenemos que avanzar igual, tenemos que caminar con la esperanza y convicci√≥n de que a medida que caminemos vamos despejando las alternativas y, eventualmente, llegaremos a destino, al menos a alg√ļn destino‚ÄĚ.