¿Quién no ha soñado alguna vez con tener un día más?

Quién no ha soñado alguna vez con tener un día más para reunirse con un ser querido que ya no está, con ese amigo que se marchó para siempre sin despedirse, con un amor que perdió, …

Vivimos tan deprisa que a veces olvidamos saborear los pequeños momentos del día a día, esas cosas sencillas a las que no damos importancia y que cuando faltan es cuando realmente se valoran.

Alguien me dijo una vez, que hay tres tipos de personas:

inteligentes: aprenden de las experiencias que les toca vivir

sabios: no necesitan experimentar situaciones para aprender (aprenden de las experiencias que suceden a los demás)

tontos: no aprenden nunca aunque repitan una y otra vez la misma experiencia

Mitch Albom nos invita a reflexionar sobre qué pasaría si pudieras ir a tu pasado y preguntar aquello que nunca preguntaste, decir a cada persona lo que necesitas decir, recorrer tu historia familiar con los sucesos que han marcado a cada uno y sobre todo seguir adelante, mirando siempre el lado bueno de las cosas y dando gracias por la vida, por estar aquí y ahora.

Para ayudar a entender tu pasado familiar, investiga sobre “constelaciones familiares”, si esto resuena en tu interior.