Evita arrugas en el corazón de los que te rodean

Hace unos días un amigo me contaba una historia propia que nos puede servir como reflexión.

Su carácter impulsivo le hacía estallar en cólera en algunas situaciones, que luego se arrepentía. La mayoría de las veces se sentía avergonzado de su comportamiento y pedía perdón e intentaba consolar a la persona que había sufrido su ataque de ira.

No sabía cómo podía controlar su genio. Un día, su abuela, le dijo:

-Coge un papel liso de un cuaderno nuevo

foto 1

-Arrúgalo

-Ahora, intenta volver a  ponerlo liso

foto 2

Imposible volver a dejarlo como estaba, ¿verdad?

Ella le explicó: “El corazón de las personas es como ese papel. La impresión que dejas en ese corazón que lastimas será tan imposible de borrar como las arrugas de ese papel. Porque aunque intentemos enmendar ese error, el corazón ya estará por siempre marcado”.

Muchas veces no controlamos lo que decimos y por orgullo, ego, rabia, etc lanzamos palabras llenas de odio y rencor. No somos conscientes que aunque después uno se arrepienta, ya no se pueden borrar las arrugas que quedaron marcadas en el papel.

Y así, causamos arrugas en algunos corazones.

Siempre se puede ser más comprensivo, siempre uno puede pensar si lo que va a decir va a herir al otro, siempre se puede pedir perdón y reconocer los errores y siempre se puede evitar actuar de la misma forma ante parecida situación.